• 20 JUL 15
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    Hilo dental: Vital en nuestros hábitos de limpieza diaria

    Hilo dental: Vital en nuestros hábitos de limpieza diaria

    Muchas veces se duda de la eficacia de emplear el hilo dental, cuando ya hemos realizado un buen cepillado. Sin embargo, cualquier ayuda adicional puede tener una repercusión muy positiva en nuestra salud bucal.

     Cuando nos preguntamos si es realmente necesario usar el hilo dental, la respuesta es afirmativa. Sí, es muy conveniente. ¿Por qué? Porque refuerza la limpieza más profunda en las zonas a las que no es fácil acceder con un cepillado dental.

    La higiene bucal que realizamos con un cepillo dental no es suficiente, pues ya que se logra acceder a una porción de en torno al 60% de lo que realmente deberíamos higienizar. Para alcanzar una completa limpieza, se hace imprescindible el uso del hilo dental. Si queremos lograr una total limpieza, con el fin de accediendo al 40% de espacio restante, es imprescindible el uso del hilo dental.

    ¿Qué es el hilo dental y de qué se compone?

    El hilo dental, también llamado seda dental, es un filamento (hilo) continuo, que se elabora con nylon, teflón, plástico o polietileno. Estos materiales se impregnan, durante su fabricación, de sustancias como cera, antimicrobianos flúor, etc. que potencian sus efectos beneficiosos para una mejorar limpieza bucal.

    Está especialmente indicado para limpiar aquellas zonas a las que no podemos acceder bien con el cepillado dental, por más minuciosos que seamos, ya que el grosor de sus cerdas tiene una magnitud mayor al espacio que existe entre diente y diente y supera, además, el espacio que hay entre cada diente y la encía que lo recubre.

    La única forma de lograr acceder a dichas zonas es con la ayuda del hilo dental, así se limpian también zonas más ocultas donde se desarrollan microorganismos y donde se acumulan restos de los alimentos que consumimos.

    Es importante resaltar, que aquellos trozos de hilo dental que empleamos en cada limpieza deben ser desechado, ya que contiene las bacterias que hemos eliminado y sería antihigiénico y contraproducente usarlo más de una vez.

    ¿Desde cuándo existe el hilo dental?

    El hilo dental tiene miles de años. Ya se empleaba por diferentes culturas, que se valían de palillos de dientes, ramas o instrumentos metálicos delgados, plumas de ave, etc. Para realizar la higiene bucal de las zonas interdentarias. Si bien, oficialmente al odontólogo estadounidense Levi Spear Parmly es el personaje que se ha reconocido como el inventor del hilo dental que conocemos hoy día. En 1815, Parmly ya recomendaba a todos sus pacientes

    Pero se reconoce como el inventor del hilo dental moderno al odontólogo estadounidense Levi Spear Parmly, quien en 1815 recomendaba a sus pacientes el uso diario del hilo dental para el correcto cuidado de los dientes y las encías.

     ¿Tiene efectos negativos el uso del hilo dental?

    El empleo del hilo dental no inflama las encías ni tiene efectos perjudiciales de ningún tipo. Siempre que se utilice el hilo dental de forma regular y se emplea una buena técnica, lo que se consigue es limpiar aún mejor las encías promover su salud y evitar, precisamente, infecciones e inflamaciones. En todo caso, lo que se debe evitar son las malas técnicas, movimientos muy bruscos que puedan irritar la zona.

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